Soy mamá de Facundo y Santiago, dos hombres que cada día me inspiran a vivir con propósito. Ellos son mis grandes maestros.
Siempre estoy en crecimiento, pero sin perder mi conexión con lo que soy.
Mi vocación une arte y educación: soy Artista Plástica Experimental, Psicopedagoga Clínica y Arteterapeuta Emocional, caminos que me apasionan profundamente.
Me defino como una mujer auténtica, llena de gratitud y energía positiva.
Disfruto intensamente el presente, viviendo cada instante con pasión y alegría.
El equilibrio y lo simple me inspiran: encuentro belleza en el orden y en lo hecho en casa.
El arte es mi refugio y mi gran amor desde siempre, una conexión que me llena de vida.
Tengo la certeza de que las transformaciones personales florecen cuando las cultivamos con actitud y trabajo diario.
A lo largo de los años, he creado mi propio método creativo, que me permite conectar conmigo misma y con los demás. En esa maravillosa dinámica de enseñar y aprender, encuentro un propósito invaluable.
Acompañar a las personas en su reencuentro con su amor propio, su poder y su paz interior me llena de alegría. Es un privilegio ser testigo de cómo florecen y se reconectan con su esencia.